Traductor

La labor del traductor es una muy antigua y muy necesaria para la sociedad. Gracias a los traductores, los conocimientos de una determinada cultura pueden trascender fronteras y extenderse a otras partes del mundo. Asimismo, gracias al traductor y a la actividad que realiza, es posible conocer las obras literarias de grandes autores de todo el mundo, así como los aportes de científicos de cualquier país.

La traducción consiste en comprender el significado de un texto en un idioma –el “texto de origen”- y producir un “texto de salida” en otro idioma, conservando el significado y el estilo originales. La palabra traducción se deriva del latín traductio, -onis, que significa “hacer pasar de un lugar a otro”.

Al traducir un texto, el traductor tiene que enfrentarse a varios retos: asegurarse de que el texto traducido comunica exactamente el mismo mensaje que el original, tener en cuenta el contexto del público que leerá el texto traducido, las reglas gramáticas de cada uno de los idiomas, las convenciones estilísticas, los modos de expresión peculiares de una lengua (fraseología), etc.

En la actualidad, existen herramientas en Internet que permiten realizar traducciones automáticas y ahorrar mucho tiempo. Sin embargo, el ojo de un traductor humano siempre será necesario para traducir con precisión un texto y conservar íntegramente el significado original.

Una de las primeras evidencias de una traducción es la Piedra Rosetta, creada en el año 196 A.C. y descubierta en 1799, misma que contiene inscripciones en egipcio jeroglífico, demótico y griego. En Occidente, la traducción de textos bíblicos fue una actividad de gran importancia. La Biblia se tradujo del Hebreo para que pudiese ser comprendida por los judíos; en el siglo III a.c., se tradujeron las Sagradas Escrituras del hebreo al griego y en el siglo II d.c. la Biblia se tradujo del griego al latín.

En los siglos IX y X en Bagdad, los trabajos de los antiguos filósofos y científicos griegos en los campos se tradujeron al árabe. Este aprendizaje se diseminó por Europa a través de España, bajo el dominio musulmán desde principios del siglo VIII por cuatrocientos años.

La Escuela de Traductores de Toledo, donde se realizaron traducciones del árabe al español y luego al latín, contribuyó al desarrollo científico y tecnológico que permitió la llegada del Renacimiento europeo. Posteriormente, al tiempo de la invención de la imprenta, Martín Lutero tradujo la Biblia al alemán.

La historia permite ver que, de no ser por la labor del traductor, muchos descubrimientos no habrían sido conocidos por el resto del mundo.

Traductor Inglés Español

La labor del traductor es milenaria. Gracias a él y a sus habilidades, podemos entender lo que personas de otras culturas tienen que decir. El traductor permite el entendimiento y la comunicación entre diferentes idiomas, diferentes culturas y pensamientos. Grandes obras literarias y cinematográficas, descubrimientos científicos y conocimientos en todos los campos pueden ser comprendidos en distintos idiomas como resultado del trabajo del traductor.

Traducir una idea requiere más que conocer a fondo un idioma: requiere habilidad para plasmar las ideas con precisión, para conservar el significado original y el estilo del autor. Una traducción del inglés al español, por ejemplo, debe tomar en cuenta la cultura del lector que habla el segundo idioma, sus modismos al hablar y otras variantes. Entonces, una traducción no es simplemente convertir palabras al otro idioma; eso puede hacerlo un traductor automatizado, pero sólo un humano puede transmitir la idea original del autor en su sentido íntegro.

Hoy día, la tecnología permite acceder a una gran cantidad de traductores en línea. Aunque no sustituyen la labor del traductor, pueden resultar de gran ayuda y permitirnos ahorrar tiempo. Los traductores inglés-español abundan, y nos brindan (unos más que otros) traducciones precisas, que un ojo humano debe adaptar para que queden impecables. Echar mano de estos traductores es cada día más común, ya sea para trabajos escolares o profesionales.

Sin embargo, si deseamos traducir un trabajo extenso, la mejor opción es acudir a un traductor profesional. Esta persona realizará una traducción personalizada y pulcra, a diferencia del traductor en línea. Recordemos que un traductor también es un corrector de estilo, por lo que entregará un texto limpio en el idioma final, sin errores gramaticales, faltas de ortografía u otras fallas. Entonces, la siguiente vez que requiramos traducir algún escrito del inglés a nuestro idioma, quizá nos convenga preferir esta opción, aunque suponga gastar un poco más. La inversión se verá reflejada en la calidad final del trabajo.

Traductor online gratis

Para quien de todas formas de decida por una traducción rápida y gratis online, pondremos aquí un listado de los servicios en la web dedicadas a este tema. De verdad que hay muchísimas herramientas hoy en día, muchas de ellas son muy fáciles de utilizar, algunas tienen restricciones muy molestas, como en lo que se refiere a la extensión de los textos a traducir y cosas por el estilo. Es por eso que iremos poniendo los links a los sitios web con traductores online en esta página y esperamos contar con los comentarios de nuestros lectores al respecto, así podremos aprender de las experiencias que ya otros han hecho con el uso de una herramienta online u otra.

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